18 ideas para disfrutar de tus breaks



 
Como te comenté en este post, he decidido poner en practica tomarme un descanso a cada 120 minutos.


Me faltaba decidir qué hacer.  Por descontado no quería nada que tuviera que ver con ordenador, surfear en internet ni tampoco mirar redes sociales… quería algo que realmente descansara mi mente.
  



Así que he buscado 18 actividades creativas para probar. Te lo separaré entre 9 para hacer la una oficina y 9 para hacerlo si trabajas en casa.


En la oficina, puedes hacer:

1.      Llama a un amigo: sal de tu despacho, al pasillo, a la calle y aprovecha para hablar con un amigo que hace mucho no sabes nada. No es “creativo” pero te hará feliz y también a tu amigo.  

2.      Dump your brain! En cristiano: vacía tu mente. Super buena técnica: marca en el reloj la cantidad de minutos que desees y escribe sin parar. Sin parar quiere decir sin quitar el boli de la hoja. Escribe todo lo que se te cruce por la mente. Lo ideal son 3 hojas seguidas – en la primera igual tendrás varias líneas con “no sé que escribir; no sé que escribir” o con la lista de la compra; no importa. Después a medida que vas avanzando en la hoja, vas entrando más hondo de tu mente ¡y la vas vaciando! Es genial. Conocida también como “morning pages”, es una técnica descrita al detalle en el libro  El Camino del Artista. No importa lo que escribas – lo interesante de la técnica es que te ayuda a vaciar la mente. 

3.      Ten preparada una lista de música relax en tu Spotify – ¡cierra los ojos y disfruta!

4.      Aprovecha para leer algunas paginas de tu libro del momento (yo estoy leyendo Mackbeth de Jo Nesbo. Me encanta la novela negra).

5.      O no esperes hasta navidades, y escribe y envía una nota de agradecimiento a un amigo… ¡hay tanto que agradecer! Por la amistad; por haber compartido contigo aquel momento complicado; o aquél otro más divertido… 

6.      Un clásico de los breaks: dáte un paseo (yo me planteé el challenge de hacer 1 foto al día, empezando en el día de mi cumpleaños – después de un año, ¡quiero rever las fotos y así tendré mis 365 días registrados! Aprovecharé para hacerlo en los mini paseos). 

7.      Juega a la pareidolia y busca figuras en las nubes.

8.      Medita con Headspace: tienen un plano gratuito por 1 mes. Después hay una anualidad que te da derecho a muchísimas opciones de meditación. He empezado con uno específicamente para aumentar la Productividad 😊 (está en inglés; no sé si está también en español). 

9.      Escribe en tu diario. Te servirá como momento de relajación; seguimiento de tus sueños; crecimiento personal…



y si trabajas desde casa:


1.      Por descontado que podrás hacer todo lo descrito arriba…

2.      ¿Sabes tricotar o hacer ganchillo? Otra actividad super relax… aquí un video (en portugués pero clarito de entender) de como tricotar un kimono.

3.      Aprovecha para ordenar aquel cajón, o cualquier otra cosa. Además de descansar la mente, irás avanzando en tu lista de cosas por hacer en casa… 

4.      Dibujar o pintar tus propias felicitaciones de navidad. ¿No mandas tarjetas? Yo tampoco, pero este año sí lo haré. Y la ilusión de recibir una carta en el buzón del correo, ¿que no sea de tu banco?  ¿hay algo más romántico? Estoy pensando seriamente en apuntarme a este curso de Mónica Custodio.

5.      ¡Una siesta de 20 minutos hace maravillas! Pero controla que sean realmente 20 minutos – más puede tener el efecto contrario y dejarte más cansado.  

6.      Puedes planificar tus menus semanales. Las ventajas de tenerlo planificado son muchas: no tendrás que estar pensando a cada momento qué vas a cocinar; podrás comprar basándote en la lista (se ahorra más y se reduce los desperdicios porque compras lo que vas a utilizar) y podrás balancear tu dieta. 

7.      Planifica tus outfits para la semana – esta comprobado que cuanto menos tiempo pases decidiendo, lo que sea, más energía tendrás en el día. Usa los 20 minutos para decidir tu ropa para toda la semana, y además de ahorrar tu energía, ganarás unos minutos más de sueño por las mañanas. 

8.      Hazte la manicura. Puedes irte a un salón (aquí en Poblenou está el Aloha!, que ofrece manicura espress, que es solo lijar y pintar). Si no, hazlo tú misma. 

9.      Escucha un podcast en IVOOX. ¡Me encanta esta plataforma! Soy super adicta. Puedes escoger por temas y puedes escucharlo online o bajarte los audios. 


He evitado, a puesta, todo lo que necesitara una conexión a internet… En mi caso, porque es muy fácil que pierda la noción del tiempo cuando estoy en internet. Y la luz del ordenador no precisamente me descansa la vista. Pero si para ti estar colgado del Pinterest es una opción válida, ¡a por ella!


Pues nada – espero que puedas ponerlo en practica lo del descanso a cada 90 o 120 minutos y que esta lista pueda inspirarte. Si tienes alguna otra idea, déjala aquí en comentarios 😊

¡Un abrazo! Paula

Quieres ser más productiva? Cambia de estrategia: no puedes gestionar tu tiempo... pero sí tu nivel de energia...


Me puse como objetivo leer 1 libro al mes sobre algo que pueda aplicar a mi negocio (joyería y eltornbarcelona) y un libro de ficción (mejor si en algún idioma que quiera practicar – ahora estoy con el italiano).


Para no consumirlos a lo bulímico, he decidido hacer un “plan de acción” por libro – tipo, hacer una lista con las cosas que marco en el libro y ver lo que puedo poner en práctica. Si no, tengo la sensación de leer-leer y no “hacer nada” con ello. 


En Julio terminé El poder del pleno compromiso (titulo original es The Power of full Engagement, de Jim Loehr) y aquí el enlace a Amazon en el caso de que te animes a leerlo:  https://amzn.to/2npyiPs


Va de que el tiempo no es “gestionable”, el tiempo es el que es, las 24 horas para todos – lo que sí puedes gestionar es tu nivel de energía. El tema me llamó la atención porque tiendo a querer hacer muchas cosas… y el tiempo no me da… ¿o será la energía que me falta? Así que la idea de poder manejar el tema desde otra perspectiva (energía y no tiempo) me atraía tremendamente. No me defraudó. 


De lo leído, me quedo con estos puntos, que comparto contigo:


  • nuestro nivel de energía se ve afectado sea por sobreuso, o por poco uso (te ha pasado de no hacer nada… y aún así, ¿estar sin energía para nada? Pues eso). Así que el truco está en el equilibrio entre gastar energía y darte tiempo para recuperarla.
  • No es el hecho de gastar una enorme cantidad de energía lo que te lleva al conocido “burnout” – es la duración de este gasto de energía, sin un descanso para recuperarla.
  • Entre 90 y 120 minutos, nuestro nivel de energía empieza a perder fuelle. Síntomas: bostezos, hambre fuera de hora, dificultad de concentración, ganas de procrastinar, mayor incidencia de errores…

o   Yo pondré en práctica un descanso de 20 minutos a cada 2 horas de trabajo.

  • La cantidad de energía que tenemos tiene una correlación directa con la cantidad de horas que dormimos, la calidad del sueño, la cantidad y calidad de comida que comemos, y los descansos que nos tomamos durante el día.
  • Entre las 3 y 4 de la tarde es cuando nuestros ritmos circadianos y ultradianos están en sus mínimos

o   creo que nuestro ritmo en España de comer tan tarde no ayuda en nada a nuestro nivel de energía…. Yo voy a probar con comer antes – ¡cuando vivíamos en Suiza, comíamos a las 12h!

  • irse a dormir pronto y despertarse pronto ayuda mucho a mejorar el nivel de energía

o   eso lo noté cuando estuve un tiempo despertándome con las gallinas a las 4h30/5h de la mañana (mi amiga Claudia me llamaba “la campesina”)  – además del día ser larguísimo, realmente mi nivel de energía era otro.

  • Cualquier actividad que te de placer sirve como fuente de recuperación de energía

o   Sobre todo, actividades manuales

  • Poner a tu hemisferio derecho (creatividad) a trabajar también es una forma de descanso para el lado izquierdo (razón).

o   Ahora en septiembre tengo pensado en mudar mi despacho al ElTorn. Como también tengo allí mi taller de joyería, ¡voy a probar con combinar el trabajo con paradas para trabajar en mis joyas!

  • Otro aspecto interesante: el cerebro necesita un tiempo para codificar lo que aprende de nuevo – otra razón para poder hacer un descanso después de cada nueva actividad

  • Una cosa es la cantidad de energía que tengas para gastar (conectado con lo físico) y otra es la motivación, que determinará en qué la vas a gastar (por lo visto, conectado con lo espiritual)
  • Aquí lo espiritual no se refiere a lo religioso; más bien al aspecto esencial de tu ser. Cuanto más tiempo pases pensando en tus propios miedos, menos energía tendrás para tomar decisiones positivas.

o   Sobre el tema, el libro sugiere ayudar a los demás – cuando encuentras el equilibrio entre cuidarte y cuidar a los demás, tu nivel de energía espiritual (tu nivel de energía esencial) se eleva.

  • Otra poderosa herramienta son los rituales – actividades repetidas que te proporcionan solaz (estoy preparando un post solo sobre esto – me encantan los rituales).

  • Y el ultimo punto: tener un propósito. Cuando sabes qué quieres hacer, dónde quieres llegar, puedes focalizar mejor tu energía.

o   Si aún no sabes cuál dirección tomar, el libro sugiere guiarte por tus valores. Y preguntarte: ¿esto que voy a hacer, está en línea con mis valores? Lo que hagas que no esté en línea con tu verdadero ser, te costará mucha más energía...  

"he who has a WHY to live for, can bear with almost any HOW" Nietzche


Otro punto interesante del libro: dice que el stress es nuestro mejor amigo – porque nos saca de nuestra zona de conforto. Y solo así podemos aprender.

El truco está en tomarte un descanso después de ello. Es como cuando estás entrenándote físicamente en el gym: fuerzas con las pesas; y después descansas…


¿qué te parece el tema? ¿Aunque intuitivamente, te das momentos de descansos periódicos?

¿O cómo gestionas tu nivel de energía? Comparte tus estrategias 😊
en este post te propongo algunas ideas de breaks! 

¡Un abrazo fuerte! Paula